Conservación Oso Andino y el Manejo de su Hábitat al Noroccidente del DMQ

Fondo Ambiental Quito
Oso de Anteojos, Fondo Ambiental Quito

El oso andino (Tremarctos ornatus), es la única especie de su grupo en Sudamérica, por lo que constituye uno de los habitantes más emblemáticos de la cordillera andina.

Por más de 2´000.000 de años (Castellanos et al. 2010) el oso andino ha habitado páramos, bosques montanos, bosques nublados y bosques subtropicales (Tirira 2007) por lo que su conservación es una prioridad para los países de toda la región.

En Ecuador el oso andino habita a los dos lados de la Cordillera de los Andes, en una franja elongada y estrecha de 200-650 km de ancho y más de 4600 km de largo (Kattan et al. 2004),  con una gradiente altitudinal que va desde los 450 hasta los 4000 msnm (Ríos-Uzeda et al. 2006).

Los páramos y los bosques andinos de las estribaciones orientales de los Andes constituyen por ahora, los más importantes refugios de esta especie gracias a la protección que les brindan los Parques Nacionales Cayambe-Coca, Sumaco-Napo-Galeras, Llanganates y Sangay y la Reserva Ecológica Antisana (Tirira 2001), las mismas que con un manejo efectivo podrían asegurar la conservación de poblaciones viables de osos en el Ecuador (Castellanos et al. 2010).

Las investigaciones realizadas desde 2008 hasta el 2016 sobre el oso andino y su hábitat en el noroccidente del DMQ, a través de observaciones directas y el uso de cámaras trampa, ha generado una importante y valiosa información sobre la presencia de una  población de osos de la que se ha registrado hasta el momento al menos 60 individuos  de distintas edades entre machos y hembras.

Las principales amenazas que ponen en riesgo la supervivencia de los osos son:

  • La deforestación de bosques debido a la ampliación de la frontera agrícola y agropecuaria
  • El uso desordenado del suelo que provoca fragmentación y pérdida del hábitat de los osos.
  • Tenencia informal de la tierra
  • La cacería
  • La presencia de barreras artificiales, como la carretera Calacalí-Nanegalito, que limitan el normal movimiento de osos y otros mamíferos grandes, lo que afecta

Los resultados de las investigaciones motivaron a que el Concejo Metropolitano de Quito, el 11 de julio de 2013, emita la Resolución N° 431 mediante la cual crea el Corredor Ecológico del Oso Andino (CEOA) en el noroccidente del DMQ. El CEOA está  ubicado entre las parroquias rurales de Calacalí, Nanegal, Nanegalito, Nono y San José de Minas,  con una extensión de más de 60.000 hectáreas.

La Secretaría de Ambiente, en base a la Resolución mencionada y con la participación de distintos actores involucrados emprendió, con la participación de los actores involucrados, diversas acciones encaminadas a salvaguardar de la extinción a la población de esta especie emblemática y la biodiversidad asociada que habita en el corredor del oso andino.

En este proceso de consolidación del Corredor del Oso Andino en  2014 y  con el apoyo de entidades públicas, privadas y actores del territorio, se estructuró el  Programa de Conservación del Oso Andino-PCOA 2014-2019 al Noroccidente del DMQ y se conformó del Comité Ampliado del Corredor del Oso Andino-CACOA

La visión del programa plantea que para  2019 los habitantes del DMQ apoyan  activamente la conservación del oso andino, conocen que es importante la conservación del hábitat del oso andino porque es un hábitat con otras especies de fauna y flora nativa pero además, porque esos ecosistemas  del noroccidente del DMQ generan importantes servicios ambientales. Por ello sus habitantes  impulsan un estilo de vida sustentable, armónico, respetuoso del entorno natural. Esto puede ser un  modelo a seguir por otras regiones del país.

El Plan de conservación del oso andino, contempla 5 líneas de acción: Investigación y Monitoreo, Prevención, Control y Vigilancia, Educación y Comunicación, Alternativas Productivas Sustentables y Gestión Interinstitucional Local.

El Comité Ampliado del Corredor del Oso Andino-CACOA, es un  espacio de información, diálogo, participación y concertación donde participan representantes de las comunidades locales, empresarios turísticos, ambientalistas y entidades del Municipio como la Secretaría de Ambiente y Quito Turismo, para impulsar  la gestión ambiental en el territorio del corredor del oso andino, quienes se reúnen periódicamente , con el fin de intercambiar  información para la conservación de los recursos naturales y el mejoramiento de la calidad de vida de la gente.

En esta trayectoria de investigación del oso andino y el manejo de su hábitat, se ha contado con el apoyo financiero del Fondo Ambiental. Varios convenios han sido suscritos para la consolidación de alianzas estratégicas sumando en aportes un total aproximado de USD 80,000 (ochenta mil dólares americanos).